Cuando alguien decide adelgazar, la primera idea suele ser hacer mucho cardio. Pero el entrenamiento de fuerza, con pesas o con el propio cuerpo, es uno de los mejores aliados de quien está en déficit calórico.
Qué pasa sin entrenamiento de fuerza
Al comer menos, el cuerpo pierde grasa, pero también puede perder músculo. Menos músculo significa menos fuerza, un cuerpo más "flácido" aunque pese menos y un gasto diario algo más bajo.
Qué hace el entrenamiento de fuerza
- Le da al cuerpo un motivo para conservar el músculo, sobre todo junto con suficiente proteína.
- Mejora la forma: con el mismo peso, el cuerpo se ve más firme.
- Ayuda en el día a día: subir escaleras, cargar la compra y jugar con los hijos se vuelve más fácil.
- Ayuda a mantener el peso perdido a largo plazo.
Cómo empezar
- Dos o tres sesiones por semana ya marcan la diferencia.
- Ejercicios básicos: sentadilla, flexiones (en la pared o de rodillas), remo, puente de glúteo y plancha.
- Empieza ligero, aprende el movimiento y aumenta poco a poco.
- En casa, al principio bastan el peso del cuerpo y unas botellas de agua.
Fuentes
- Cava E, Yeat NC, Mittendorfer B. Preserving healthy muscle during weight loss. Advances in Nutrition. 2017;8(3):511-519.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un médico o nutricionista.