La báscula es útil, pero solo mide una cosa: el peso total del cuerpo, con agua, intestino y todo. A veces estás perdiendo grasa y el número casi no se mueve. Por eso conviene seguir otras señales.
Cuatro señales que valen tanto como el número
- Cintura: mídela con una cinta, a la altura del ombligo, siempre igual, cada dos semanas.
- Prenda de referencia: elige un pantalón que hoy te quede justo y pruébatelo cada dos semanas.
- Fotos: de frente y de perfil, con la misma luz y la misma ropa, una vez al mes.
- Cómo te sientes: el aliento en la escalera, la energía por la tarde, la calidad del sueño.
Cuando la báscula se para y la cintura baja
Pasa mucho, sobre todo si empezaste a entrenar fuerza. El cuerpo puede estar cambiando un poco de grasa por músculo y agua de recuperación. Si la cintura y la ropa cambian, el plan funciona.
Cuando nada se mueve
Si el peso, la cintura y la ropa siguen iguales durante tres semanas, entonces sí es momento de revisar el registro con atención y hacer un ajuste pequeño.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un médico o nutricionista.