Le pasa a todo el mundo: el día corre, comes y solo te acuerdas de registrar al irte a dormir, o al día siguiente. Lo peor que puedes hacer es dejar el día en blanco y abandonar el registro de la semana.
Recupéralo como puedas
- Reconstruye el día en orden: desayuno, media mañana, almuerzo, tarde, cena. La secuencia ayuda a recordar.
- Usa estimaciones: una porción mediana es mejor que nada.
- Mira las fotos del móvil y los pedidos a domicilio: ayudan a recordar.
- No olvides bebidas y picoteos, que son lo primero que se borra de la memoria.
Haz que el registro sea automático
- Ata el registro a un gesto que ya haces: "me senté a comer, lo registré".
- Registra antes de comer cuando puedas: haz la foto del plato y listo.
- Mantén las notificaciones activadas a la hora en que sueles olvidarte.
- Usa los atajos: repetir el día de ayer y los recientes resuelven casi todo.
¿Y si no recuerdas nada?
Sigue adelante. Un día sin registro no cambia el resultado de la semana. Lo que lo cambia es dejar de registrar por su culpa.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un médico o nutricionista.