Empezar juntos es una de las mejores formas de adelgazar. Pero pronto aparece una situación: uno de los dos pierde peso más rápido. Y llegan la frustración, la comparación y, a veces, las ganas de abandonar.
Por qué el ritmo es distinto
- Cuerpos distintos gastan distinto. Quien pesa más, es más alto o tiene más músculo gasta más energía y suele perder más rápido al principio.
- Hombres y mujeres oscilan distinto. El ciclo menstrual cambia la retención de líquido a lo largo del mes.
- Presupuestos distintos. Cada persona tiene su propio déficit. Comer la misma cantidad no significa estar en el mismo plan.
Cómo hacer que funcione
- Comparen el hábito, no el número. "Los dos cerramos el día hoy" es la victoria que se puede compartir.
- Cada uno con su presupuesto. Misma comida, porciones distintas. Un plato no tiene que ser igual al otro.
- Acuerden cómo apoyarse. Pregunten: "¿qué te ayuda cuando llega el antojo?". A algunos les sirve una palabra; a otros, que los dejen solos.
- El peso es de cada uno. Nadie tiene que mostrar su número si no quiere.
Fuentes
- Wing RR, Jeffery RW. Benefits of recruiting participants with friends and increasing social support for weight loss and maintenance. Journal of Consulting and Clinical Psychology. 1999;67(1):132-138.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un médico o nutricionista.