Quien come rápido suele terminar el plato antes de notar que ya está satisfecho. Bajar el ritmo es uno de los cambios más simples para comer menos sin una dieta más estricta.
Qué dice la investigación
Una revisión de estudios que comparó a personas comiendo a ritmo rápido y lento encontró que, con el ritmo más lento, comieron menos en la comida. La diferencia no es enorme, pero aparece casi todos los días, en casi todas las comidas.
Cómo ir más despacio
- Suelta los cubiertos entre bocados. Parece una tontería, pero cambia el ritmo.
- Mastica más veces cada bocado.
- Empieza por la ensalada o la sopa, que piden más tiempo.
- Come sin pantallas. Con el móvil en la mano ni notas que el plato se acaba.
- Espera antes de repetir. Date unos 10 minutos y mira si todavía quieres.
Comer solo, comer acompañado
En la mesa con otras personas, la conversación alarga la comida de forma natural. Aprovéchalo: comer acompañado también ayuda a ir más despacio.
Fuentes
- Robinson E, Almiron-Roig E, Rutters F, et al. A systematic review and meta-analysis examining the effect of eating rate on energy intake and hunger. American Journal of Clinical Nutrition. 2014;100(1):123-151.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un médico o nutricionista.