Las inyecciones para adelgazar se volvieron tema en todas partes. Y, junto con ellas, crece una duda: ¿qué pasa con el peso cuando las dejas?
Lo que muestran los estudios
En el estudio STEP 1, publicado por Wilding y colegas, las personas que usaron semaglutida y luego la dejaron recuperaron, en un año, cerca de dos tercios del peso que habían perdido. El medicamento reduce el hambre mientras se usa. Cuando se deja, el hambre vuelve, y los hábitos antiguos vuelven con ella si nada cambió.
Antes de dejarlas
La decisión de dejar, reducir o cambiar el medicamento siempre se toma con tu médico. Lo que está en tus manos es preparar la rutina para cuando vuelva el hambre.
Hábitos que sostienen el resultado
- Sabe cuánto cabe en tu día: con el peso nuevo, tu necesidad de calorías también es menor.
- Registra lo que comes: es la forma más simple de notar el exceso antes de que se convierta en kilos.
- Proteína en cada comida: ayuda a dar saciedad cuando aumente el hambre.
- Entrenamiento de fuerza: ayuda a preservar músculo, que pesa en el mantenimiento.
- Pésate cada semana: si la curva sube dos kilos, ajusta enseguida, no después de diez.
Sin culpa
Recuperar algo de peso después de dejarlas es común y no significa fracaso. Lo importante es tener un plan para los primeros meses, que son los más difíciles.
Fuentes
- Wilding JPH, Batterham RL, Davies M, et al. Weight regain and cardiometabolic effects after withdrawal of semaglutide: the STEP 1 trial extension. Diabetes Obes Metab. 2022;24(8):1553-1564.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un médico o nutricionista.