Después del almuerzo, dan ganas de sentarse o acostarse. Pero una caminata suave de pocos minutos justo después de comer marca la diferencia para el cuerpo, y es una de las formas más fáciles de moverte más.
Lo que dice la investigación
En un estudio con personas con diabetes tipo 2, caminar 10 minutos después de cada comida bajó más el azúcar en sangre después de comer que caminar 30 minutos de una vez en otro momento del día. El tiempo total era el mismo; solo cambió el momento.
Por qué ocurre
Los músculos en movimiento usan la glucosa que acaba de llegar a la sangre. Así, el pico de azúcar después de la comida es menor.
¿Y para adelgazar?
Caminar por sí solo no hace milagros en la báscula. Lo que hace es sumar movimiento todos los días sin gimnasio y ayudar a cerrar la comida: quien sale a caminar suele no volver a la cocina.
Cómo encajarla
- Empieza por una comida: la cena suele ser la más fácil.
- Diez minutos bastan, a un ritmo en el que puedas conversar.
- Sal justo después, sin esperar más de media hora.
- ¿Sin calle? Camina dentro de casa, por el pasillo del edificio o sube y baja escaleras.
- Invita a alguien: caminar acompañada se vuelve hábito más fácil.
Fuentes
- Reynolds AN, Mann JI, Williams S, Venn BJ. Advice to walk after meals is more effective for lowering postprandial glycaemia in type 2 diabetes mellitus than advice that does not specify timing: a randomised crossover study. Diabetologia. 2016;59(12):2572-2578.
Este contenido es informativo y no sustituye la orientación de un médico o nutricionista.